lunes, 19 de abril de 2010

El POL

Los concellos ultiman sus alegaciones al Plan de Ordenación do Litoral. La mayoría se ha quejado de algún aspecto concreto o incluso del documento en su conjunto. Las críticas a los fallos que hay en el POL son entendibles. Lo que ya resulta más sorprendente es el ataque al plan por ser excesivamente restrictivo. Durante meses, los concellos bipartitos auguraron el regreso de la especulación urbanística, la barra libre costera que supondría el levantamiento de la prohibición de construir en los primeros 500 metros. Después resultó que era todo lo contrario y hasta los municipios liderados por el PP creen que el POL legisla demasiado. El problema es el pasado. Dejar las competencias urbanísticas sobre la costa en manos de los ayuntamientos ha provocado buena parte del feísmo que hoy padecemos. Hay casos palmarios si se hace un viaje por la carretera de la costa hacia Sanxenxo. La urbanización de punta Festiñanzo (antes de llegar a Areas) o los excesos cometidos en Poio son buenas muestras. Por las declaraciones de la Xunta se desprende que no habrá que tirar las edificaciones ya existentes, sino que se trata de mirar hacia el futuro y evitar que se repitan las equivocaciones. Si hay errores en el POL, se corregirán, pero la modificación del documento no puede suponer una rebaja de la protección. Los concellos quieren recuperar ingresos urbanísticos y la costa es un pastel demasiado jugoso.

No hay comentarios:

Publicar un comentario